13/02/2014

Se emocionalmente inteligente

Estrategias para desarrollar la Inteligencia Emocional en la familia

La charla fue a cargo de Laia Casas, maestra especializada en pedagogía terapéutica, máster en educación emocional y bienestar por la UB, en psicología de la comunicación y  la cognición por la UAB y máster en programación neurolingüística. Actualmente, formadora en Inteligencia Emocional y en Neurociencias aplicadas a la Educación.

Durante la charla, Laia nos explicó que una emoción es un estado complejo del organismo frente a una situación o estímulo que nos predispone a la acción alterando nuestro estado neurofisiológico, conductual y cognitivo. Hay emociones positivas que hacen que vivamos el mundo de una forma más agradable y emociones negativas que nos lo hacen vivir de forma más hostil.

 

Nos sorprendió descubrir que tenemos tres cerebros, el cerebro instintivo, el cerebro emocional y el cerebro cognitivo. Nuestro cerebro es neuroplástico, durante los primeros años de vida, los niños tienen una plasticidad cerebral importante, de manera que durante esta etapa, las experiencias y los aprendizajes que se dan en ella son especialmente importantes para el enriquecimiento y desarrollo de la cognición y la afectividad. 

Podemos educar siguiendo dos caminos diferentes:

  • TENER - HACER - SER.  Esta manera de actuar , a la larga, nos producirá insatisfacción. Si tenemos y poseemos cosas no nos sentimos satisfechos, etc.
  • SER - HACER - TENER. Esta segunda manera de actuar nos producirá bienestar subjetivo. Una caricia, un beso... nos hace más receptivos, más amables, etc.

Nos aportó estrategias para tranquilizarnos y consejos de cómo aplicar la inteligencia emocional en casa. El núcleo familiar es el ambiente imprescindible para desarrollar unas correctas competencias emocionales en los más pequeños. Los fuertes lazos emocionales entre padres e hijos hacen necesario que unos y otros puedan aprender a ser emocionalmente inteligentes para poder disfrutar de una vida más plena.

Hemos de dedicarle tiempo y atención a nuestros hijos. Es importante hacer "regalos emocionales". Estos consisten en cosas tan sencillas como decir palabras agradables (fantástico, increíble, eres especial, gracias, precioso, maravilloso, notable, único, tu puedes, brillante, encantador, ánimos, te amo...), hacerles cosquillas, hacer más actividades con tota la familia, etc.

"Avanzar hacia la práctica de la educación emocional en la familia y desde la familia es avanzar hacia un mundo mejor".

Los que asistimos, no lo dudamos. Os ofrecemos un resumen de lo que vivimos y compartimos. Agradecemos a Laia su buen saber hacer, su sensibilidad y su capacidad comunicadora.

Solsona, febrero de 2015

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